LA ELECCIÓN
 Democracia perfectible
Opinión. Enrique Martínez y Morales.

Democracia perfectible

Por: Redacción 4 junio, 2023

El principal objetivo de la Revolución Mexicana fue instaurar un régimen democrático. Con

el lema “Sufragio Efectivo. No Reelección” como bandera, Madero inició el levantamiento

armado contra la dictadura Porfiriana y en pos de la tan anhelada democracia. Después de

un siglo de concluida esa lucha fratricida es menester que nos preguntemos si se ha

cumplido con la expectativa.

Las reformas relacionadas con los procesos políticos siempre generan controversias, y con

justificada razón. El establecimiento de los mecanismos adecuados de acceso y ejercicio

del poder es condición necesaria para el éxito político, social y económico de un país.

Las reformas políticas se hacían antaño a balazos y bayoneta calada. Todavía en el siglo

pasado fuimos testigos del establecimiento de dictaduras en los extremos del espectro

político.

Por la izquierda, los mencheviques lograron deponer el régimen zarista en Rusia, para

luego los bolcheviques establecer la dictadura del proletariado. Por la derecha, y

utilizando la amenaza comunista como pretexto, se instalaron por la vía del temor y la

fuerza dictaduras fascistas en Italia, España y Alemania.

Difícil resultó erradicarlas; tuvo que haber otra guerra mundial para acabar con algunas de

ellas.

Sin duda los liberalismos y las democracias son formas más exitosas de gobierno que los

socialismos y las dictaduras vigentes. Solo hace falta echar un vistazo a los indicadores

económicos, de libertades y de pobreza de países como Cuba, Venezuela y Nicaragua para

darnos cuenta del estado que guardan.

Quizá los procedimientos electorales no siempre sean la mejor opción porque muchas

veces los electores, en el agregado, actúan de forma irracional y, sin saberlo, en contra de

sus intereses. Esa es la razón por la cual los magistrados y jueces no deben ser electos por

el voto popular, sino por los legisladores. No siempre, y sobre todo en áreas de

impartición de justicia, las decisiones mejores son las más populares, y menos cuando

existe una delincuencia organizada ávida de participar y sin restricciones presupuestarias.

Los procedimientos políticos siempre serán perfectibles. Aunque imperfecta, la

democracia sigue siendo el mejor sistema político –la historia así lo demuestra–. Su

gradual perfeccionamiento depende de nosotros, de la participación ciudadana.

El domingo pasado tuvimos en Coahuila un ejercicio de civilidad democrática que, aunque

imperfecto, logró su cometido de reflejar en un resultado electoral la voluntad popular.

Felicidades a los candidatos ganadores, ¡felicidades Coahuila!

Loading

Nota anterior
Siguiente nota
Copyright © 2026 Qoxag. All Right Reserved.